Una pareja singular donde las haya: un contrabajista de jazz y un guitarrista flamenco.
No hacen fusión, ni es jazz-flamenco. Solo son dos músicos que tratan de entenderse el uno al otro superando las barreras del idioma.
Dos personas afables que tienen mucho que decir y que enseñar, y que lo hacen encima de un escenario.
En la galerÃa puedes ver algunas fotos del encuentro.

