Meses sin tocar el blog… Meses sin acudir ni a un solo concierto… Del Festival de Jazz, actualmente en curso, ni siquiera he visto el programa…
Creo que voy a tener que “reciclarme”
De momento, hago fotos de la luna…

Y estoy comenzando a hacer alguna foto de estudio… Cuando lo tenga más claro, volveré a publicar en este blog. Mientras tanto, disculpar la ausencia
Coral
No sé cómo seguir
Publicado en general | Comentarios (0)
El drama de Gaza
Hoy he recibido este link al trailer de un documental filmado en Gaza que me ha hecho llorar y estremecerme… Y eso que lo que en él se muestra solo era el principio.
No puedo poner ni añadir nada… solo invitaros a que lo miréis y lo difundáis todo lo que os sea posible.
Les cedo la palabra, y la imagen.
Erased-wiped off the map from CIES IMATGES on Vimeo.
Este es el mail y el link original de los autores
Dear friends,
This is the trailer of the documentary we shot in Gaza. We hope it is realistic perspective, an insider point of view of the only foreign camera that filmed the whole attack. Please feel free to distribute and forward widely.
http://www.wipeoffthemap.com/erased_spanish.html
Hola, este es el trailer del documental que filmamos en Gaza. Esperamos que transmita una perspectiva realista y desde dentro, a través de la única cámara extranjera que filmó el ataque en su totalidad. Podeis difundirlo y enviarlo con total libertad.
Saludos,
Alberto Arce
Publicado en general | Comentarios (1)
La elección del fotógrafo
DESVARÍO PREVIO: ¿debería hacer dicho “de la fotógrafa”, para ser lingüisticamente correcta? Nunca sé que hacer con estas cosas. Cuando yo estudiaba gramática, el masculino servía como genérico para ambos sexos, aunque ahora parezca que está mal visto utilizarlo… Creo que la Real Academia debería tomar cartas en el asunto y eliminar de una vez por todas los indicativos de género que tiene nuestro idioma, para no tener que complicarnos tanto la vida (por ejemplo, este titular, según la corriente lingüística de lo político y socialmente correcto, debería haber sido algo así como “la elección del fotógrafo o de la fotógrafa”… lo encuentro cursi, ridículo y ¡¡¡un auténtico rollo!!!)
En el post anterior colgué una foto de Cuba para ilustrar el “cambio de aires” del blog y seleccioné y colgué otras cuantas en la galería. Al hacerlo, tuve dudas sobre qué fotos poner en la selección y estuve reflexionando un poco sobre lo que quería transmitir con mis fotos (principalmente las sensaciones e impresiones que me llevé de esa estancia) y sobre cuál era la mejor manera de hacerlo a través de la imagen.
No se trataba de una reflexión gratuita. En la misma semana en que hice la selección asistí a dos eventos relacionados con el título del post, “la elección y la interpretación de la imagen”:
En primer lugar, dentro de mi programa de doctorado, a una sesión del seminario sobre Documentación Audiovisual en la que se habló de la “lectura de las fotos e imágenes” y de las múltiples interpretaciones que pueden tener en función del contexto.
En segundo lugar, a un cine-forum en el que se vió y comentó Suite Habana, de Fernando Perez. No sé si la habéis visto (particularmente creo que si no habéis hecho no os habéis perdido gran cosa), pero se trata de una película realizada en tono “documental objetivo” (concepto en el que no creo, como más adelante os explico), que muestra 10 historias cortas de vida (un día en la vida de 10 personajes corrientes) únicamente a través de la imagen y de la música, sin utilizar ningún tipo de diálogo ni hilo narrativo evidente.

El debate se centró en la imagen de Cuba que se transmite a través de esas imágenes, en la supuesta intención del autor al escoger precisamente esas historias y esas imágenes y no otras, y en la interpretación que el espectador le da a la película y a las historias en función de su conocimiento y experiencia previa con la realidad social de la isla.
Lo que se narra en Suite Habana es, probablemente, una parte de la realidad cubana. No lo niego. Pero esa realidad no creo que sea la predominante.
Cualquiera que conozca un poco Cuba y que se haya paseado por allí con los ojos abiertos y sin demasiados prejuicios puede advertir que los personajes no son gente corriente y las historias no reflejan el modo de vida predominante en la isla. “Echo mucho en falta el Son y la música cubana, alegre y pachanguera, que forma parte de la realidad cotidiana de la gente” comentaba una de las asistentes al cine-forum. Echo en falta la alegría, la luz y la calidez de la gente que me ha rodeado cada una de las veces que he estado allí, digo yo misma.
Y eso supone la principal elección del cineasta, que nos da una visión en imágenes de solo ciertas realidades, sin tratar de hacer un panorama general. Y creo que se trata de una elección muy consciente – aunque en absoluto entro a juzgar, ni tan siquiera a imaginar sus motivos – porque podría haber mostrado cualesquiera otras historias y otros personajes, pero ha preferido centrarse en esos específicamente.
Es una película que juega a ser aparentemente neutra, pero en realidad solo es ambigua. La narración es aparentemente objetiva pero para la gran mayoría de los espectadores del “mundo occidental desarrollado” transmite un mensaje claro de tristeza, pobreza y desesperanza.
Creo que el director ha jugado con los estereotipos sobre Cuba sabiendo cómo y en qué sentido iban a influir en la interpretación que se daría a esas historias. Creo que sabía en qué medida desde fuera íbamos a tratar de hacer cuadrar esas imágenes con la idea preconcebida que ya teníamos. ¿por qué si no, casi nadie repara en que el protagonista de una de las historias, un hombre hecho y derecho, deja su profesión y su trabajo para dedicarse a cuidar a su hijo, y puede permitirse el lujo de hacerlo?, ¿quién de nosotros tendría aquí, en el “mundo desarrollado” esa posibilidad de elección?
No soy ninguna experta en Cuba, pero las impresiones y sensaciones que me traje de allí son radicalmente distintas al mundo que allí se muestra: Cuba en general y La Habana en particular representan para mí un espacio de luz, de música, de gente llena de espíritu vital y de un ambiente general colaborador y participativo.
Un ejemplo: las fotos generales de la ciudad. Son cientos de fotos las que se podrían tomar de la parte antigua de la ciudad, y son cientos también las visiones de la ciudad que tienes al contemplarla desde distintos sitios y en distintas condiciones de luz.
En la galería colgué algunas fotos con vistas generales del malecón (me encanta el malecón, está siempre tan lleno de gente y de vida que te puedes pasar horas paseando y observando sin ver dos veces la misma escena); por ejemplo, ésta. Como veréis, la corrosión debida a la constante humedad y al salitre que impregna toda la ciudad (la humedad relativa del aire supera habitualmente el 90%) , junto a la peculiar luz que había ese día le dan bastante énfasis a los edificios rotos, al descascarillado de la pintura y al aspecto “gris” de las casas.
Ahora, compararla con la que colgué el otro día en portada… ¿percibís las mismas impresiones de La Habana y de su famoso malecón en una y en la otra foto? ¿acaso no he tomado yo una elección, un determinado partido al elegir una y no otra?
Dejemos ya una vez el famoso mito de “una imagen vale más que mil palabras”. Resulta de una falsedad perversa. La “objetividad” de la imagen no existe y su interpretación depende del contexto en el que se inscribe. Y el contexto, cuando no contamos con conocimientos o experiencias personales sobre un tema, lo construimos a partir de los estereotipos que nos han transmitido otros. En su mayoría, los estereotipos creados por las corrientes ideológicas dominantes (¡caray! como ha sonado eso… pero lo dejo…).
[Perdone el lector este tono tan filosófico que me está saliendo. El hacer un doctorado en epistemología y fundamentos teóricos de la comunicación me está marcando. Creo que después de esta experiencia ya no voy a volver a ser la misma
]
En este contexto quisiera que mirarais las fotos que he colgado. Representan MI visión de fotógrafa. A vosotros os toca ahora elegir vuestra propia visión y sacar vuestras propias conclusiones.
En cualquier caso, espero que os gusten!
Acceso a la galería de imágenes de cuba
Etiquetas: coral hernandez, Cuba, Cuba impressions, elección, La Habana, objetividad
Publicado en general | Comentarios (0)
Nuevos aires para Jazz Impressions

Malecón de La Habana, Cuba, 2006
Como veréis, he cambiado el aspecto del blog, y estoy dudando si cambiar incluso el título.
He sufrido un serio ataque de hackers/spammers que me han bloqueado el blog durante dos días (además de robarme las cuentas de correo que tenía asociadas) y han conseguido casi volverme loca para arreglarlo.
Ya metida en el lío de rehacer el blog página por página, se me ocurrió aprovechar para darle un nuevo aire, con un nuevo diseño que espero que os guste
El cambio afectará también a los contenidos, que recogerán más cosas de esos otros proyectos no relacionados con el jazz que hasta ahora no he publicado, pero a los que voy dedicando cada día más tiempo.
Espero que os guste la nueva línea (y si no os gusta, ya sabéis que el blog está abierto a todas vuestras contribuciones, opiniones y comentarios)
Os espero!
Etiquetas: coral hernandez, Cuba, Fotos, La Habana
Publicado en Ciudades, general | Comentarios (0)
XXV Festival de Jazz de Madrid
Este año, el Festival ha estado repartido en varios locales. Empezaré por la sección más oficial, la del Teatro Fernán Gómez.
No he ido ni a uno solo de los conciertos.
Como siempre en este tipo de teatros, los fotógrafos vivimos en una situación similar a la de ’siente un pobre a su mesa’: Solo cinco minutos de un tema para sacar las fotos y después, a la calle, a no ser que hayas comprado tú una entrada de tu bolsillo para poder quedarte a ver el concierto.
Es decir, lo tuyo no es arte, ni tiene nada que ver con la expresión artística que se muestra encima del escenario. Y como es un oficio manual y al parecer, poco cualificado, no requiere ninguna preparación y se puede hacer en esos cinco primeros minutos. Obviamente, para tu trabajo no necesitas estudiar al músico, ni las luces, ni la composición, ni nada de nada. Llegas, sacas la foto y te largas con viento fresco.
Así que, como ando un poco sensible y lo que me apetece es que me mimen y me digan todo lo que valgo, pues no estaba en disposición moral de ir al susodicho teatro a que me trataran como a un borrego.
Ya al final del Festival, me apetecía bastante ver a Javier Limón, del que no tenía ni una foto, pero seguía sin ganas de pasar por el aro de los cinco minutos, así que se me ocurrió solicitar permiso para sacar fotos durante la prueba de sonido. Pensé que, ya que de todos modos no iba a ver el concierto, por lo menos tendría la oportunidad de hacer mi trabajo en mejores condiciones.
Mi ex-marido se enrolló y me gestionó el permiso. El de las luces se enrolló y me encendió los focos. Los del periódico no se enrollaron, y finalmente no las publicaron…
Lo bueno es que eso me da la oportunidad de publicar aquí el resultado de la experiencia. Encima, me gustó lo que escuche mientras duró la prueba y disfruté de una pequeña parte del espectáculo.
¿qué más podía pedir?
Entrar en la galería y podréis ver más fotos del ensayo.
Por cierto, aproveché para probar un objetivo Nikon prestado, de los modernos con estabilizador de imagen, y ¡madre mía! ¡creo que no voy a devolverlo!
Espero que os gusten las fotos
Etiquetas: coral hernandez, Javier Limón, Jazz Impressions, Son de Limón, XXV Festival de Jazz de Madrid
Publicado en Conciertos, Jazz impressions | Comentarios (6)
Y la vida (”bloggera”) sigue…
Como he estado ausente varios meses, tenía serias dudas sobre la forma en que debía poner al día mi blog. Hubo momentos en los que incluso pensé en dejarlo. Cuando finalmente decidí seguir con él, me debatía entre continuar donde lo dejé, e ir introduciendo las cosas más o menos cronológicamente, o arrancar con la actualidad y obviar los meses de ausencia.
Al final, opté por una tercera vía. Voy a recomenzar la actividad bloggera con lo más reciente, el Festival de Jazz de Madrid, pero poco a poco, en los duros y largos meses del invierno, iré colgando algunas cosillas interesantes que ví y oí este verano, para que nos recuerden esos buenos tiempos en que hacía calor y andábamos todos pensando en las vacaciones.
Espero que os sigan entreteniendo mis fotos y mis comentarios y ya sabéis que acepto gustosa cualquier contribución que hagáis
¡No os cortéis!
Coral
Etiquetas: coral hernandez, Jazz Impressions
Publicado en general | Comentarios (2)
Tributo a Fernando Canales
Fernando Canales del Rio, colega de profesión (la otra, la de investigación de mercados) y amigo desde los años 80, falleció ayer en Madrid.
Era un tipo vehemente y socarrón. Aparentemente duro, en cuanto rascabas un poco le podías arrancar una sonrisa y un buen gesto porque, sobre todas las cosas, era ‘un buen tio’.
Lo voy -lo vamos- a echar mucho de menos.
Nunca le saqué una foto, así que no tengo otro recordatorio de él que una fotocopia de una revista antigua. Lo que no va en técnica, que vaya en sentimiento.
Etiquetas: Fernando Canales del Rio, Obituario
Publicado en general | Comentarios (2)
WordPress 2.6 – Tributo a McCoy Tyner
Como ya sabéis quienes hayais leido los créditos de este blog, lo he desarrollado íntegramente en WordPress, un programa de código abierto y licencia GNU con el que estoy encantada, ya que es muy potente y a la vez muy práctico y muy fácil de utilizar por los que no somos expertos.
Pues bien, cosas del destino, resulta que el otro día, al conectarme al blog, ví una notificación de WordPress avisándome de que había una nueva versión del programa, mejorado y con más funciones (por cierto, muchas de ellas me han parecido muy útiles), así que entré en la página de WordPress para descargarlo y cuál no será mi sorpresa cuando veo que la nueva versión se llama Version 2.6 “Tyner,” y está dedicada al pianista de jazz McCoy Tyner
¡Quién me iba a decir que había elegido el programa perfecto para mí, en todos los sentidos!
McCoy Tyner es uno de mis pianistas preferidos y una de las fotos de la exposición original Jazz Impressions era de él, cuando tocó en 1984, en el V Festival de Madrid (Palacio de los Deportes). Es una de mis fotos más ‘históricas’, tomada con mi famosa Zenit E (famosa sobre todo por el ruido que hacía, atestiguado por las fotos en las que más de un músico me mira fijamente, espantado por el estruendo).
Veintidos años después volví a fotografiarlo en el Festival de Jazz de San Sebastían 2006, en la Plaza de la Trinidad. Había estado enfermo y estaba demacrado, muy cambiado, pero con el mismo espírtu de entonces… Además, tuve el privilegio de intercambiar unas cuantas palabras con él en el bar del hotel y comentamos el festival de Madrid del 84, del que aún se acordaba (no sé si recordaba exáctamente aquél festival, pero sí claramente su estancia en Madrid en aquellos años)
Según tengo entendido, vuelve a estar enfermo. Ha suspendido la gira de este verano y todos los conciertos que tenía programados. Espero sinceramente que este homenaje de WordPress no sea el último que reciba…
Etiquetas: Jazz Impressions, McCoy Tyner, Version 2.6 "Tyner", WordPress
Publicado en general | Comentarios (4)
Santiago de la Muela Jazz Orchestra – Líneas Paralelas
Santiago de la Muela es un músico difícil de fotografiar: no para de moverse y gesticula mucho mientras toca. Casi podría decirse que hace muecas, y en ocasiones, está tan concentrado que parece que le duela cada nota que extrae de su guitarra. Íntimamente, siempre he pensado que debe ser un reflejo del esfuerzo que hace falta para mantener, así a pelo, en esta ciudad y en este país, una Big Band como la suya – de las de antes, de verdad Big y con todos los requisitos de una Jazz Band. Coordinar a diecisiete músicos hechos y derechos, cada uno con sus propios proyectos personales al margen de la ‘Orchestra’ y sin que los una ningún vínculo común más que las ganas de formar parte del proyecto, tiene que ser, por fuerza, toda una aventura.
[Uno de los gestos característicos de Santiago]
Hace falta mucho empeño, además de un gran alarde de ingenio, para encontrar locales en los que tocar con toda la banda, o para conseguir meterlos a todos en el minúsculo escenario del Berlín Jazz Café en el que tocan habitualmente, o para acabar convenciendo a los responsables de la escuela de industriales de que le cedieran su auditorio para la grabación del disco y posterior presentación… Incluso para atreverse a grabar el disco en directo, con la banda tocando junta en lugar de en el consabido estudio de grabación en el que las orquestas graban por secciones…
[La Jazz Orchestra en plena actuación - quedaron fuera de cuadro el contrabajo y el piano... ]
Sin embargo, el otro día, durante la presentación del disco Líneas Paralelas, en ‘Los Jueves de Industriales’, estaba más relajado, se le veía contento y satisfecho con su proyecto… a ratos, hasta le bailaba en la cara una media sonrisa…
Líneas paralelas es un proyecto muy personal en el que Santiago ha puesto mucho de sí mismo. No hay más que echar un vistazo al cuadernillo que acompaña el CD, repleto de fotos y recuerdos familiares y con una lista de temas en los que se incluye ‘Samba para Pepita’, dedicado a su madre, o ‘Fin del Trayecto’ a su tío Santiago “muerto en combate […] defendiendo la legalidad constitucional” (sic)… Tomaros unos minutos para hojearlo y entenderéis mucho mejor de qué estoy hablando.
Y si queréis escuchar lo bien que suena la Big Band, en la página del Berlín hay una sección especial de la que cuelgan fotos y música: http://www.cafeberlin.es/SM_Jazz_Orchestra.html aunque también podríais comprar el disco ¡caramba!, que haríais muy bien en ‘estiraros’ un poco
Etiquetas: Jazz Impressions, Jazz Orchestra, Lineas Paralelas, Santiago de la Muela
Publicado en Discos, general | Comentarios (1)
Sufrimos Mucho
Sufrimos mucho es el título de una grabación ya mítica en el jazz español (perdóname Ángel por tomarlo prestado)
[Angel Rubio, autor de 'Sufrimos mucho' en su casa de Ibiza, en septiembre de 2007]
En realidad, lo que quería contar no tiene nada que ver con Ángel, ni con su grupo Madera, ni con la música en general, si no con la fotografía de jazz y con lo mucho que sufrimos los free-lance que, como yo, tratamos de subsistir en el mundillo.
Empiezo por el principio: la fotografía de jazz no es rentable. Creo que ninguno de nosotros consigue vivir de esto. Los m?s afortunados consiguen vivir de otros tipos de fotografía o de algún campo relacionado con la imagen o el diseño gráfico. Los demás obtenemos nuestro sustento de actividades que no tienen absolutamente nada que ver con ello (la investigación de mercados en mi caso).
Eso significa que tenemos que invertir nuestro escasos ahorros en unos equipos profesionales o semi-profesionales caros de por s?, con el agravante de que precisamos de objetivos muy luminosos (y por lo tanto muy caros), ya que la iluminación de los escenarios jazzísticos suele ser punto menos que simbólica (la iluminación de los conciertos y el gusto de los técnicos de luces por las penumbras y los escenarios ‘tétricos’ merecerán entrada propia en un futuro próximo). Es una inversión a fondo perdido, que jamás logras recuperar con los exiguos emolumentos de las fotos que publicas.
Una vez asumido el gasto del equipo, está el tema de las publicaciones. Como eres free-lance, vas a riesgo: es decir, vas al concierto, sacas las fotos como puedes, las procesas, las envías y, si tienes suerte (pocas veces), las publicas. Esto así dicho, no suena a mucho. La realidad es bien distinta.
Primero peleas por conseguir la acreditación. Cargas con un equipo que pesa varios kilos sin tener ningún tipo de privilegio y te tragas las colas que haga falta, muchas veces sin tener seguridad de que al final de dicha cola vayas a conseguir el deseado pase de prensa. Llegas a un foso de fotógrafos atestado de gente, en el que tienen prioridad las televisiones y en el que al fotero le toca conformarse con lo que pilla. Eso si es que hay foso. Las más de las veces acabas a gatas a pie de escenario o por las esquinas, con el consiguiente disgusto de los espectadores que tienes alrededor, a los que les molesta tu presencia y el ruido de tu máquina. Para mejorar las cosas, cada vez es más frecuente que ?nicamente te permitan hacer fotos en los primeros minutos (uno o dos temas como mucho), por lo que el foso (o el pie del escenario) se convierten en un caos de fotógrafos tratando de conseguir un ángulo apropiado, con la máxima luz posible. Debido a la altura de los escenarios y a los micrófonos y monitores de sonido que hay en el frente, esos sitios son pequeñísimos, por lo que acabamos todos agolpados tratando de ocupar el mismo espacio. En realidad, no sacas las fotos, las sudas.
Al fin, llegas a casa. Descargas las fotos en el ordenador y las procesas. Con la escasísima iluminación, las posturitas que has tenido que adoptar y el hecho de que los músicos no sean estatuas, hasta que no ves las fotos en grande no tienes manera de saber hasta qué punto son buenas o malas. No es raro comprobar que, con una profundidad de campo casi nula (lo habitual es tirar con el diafragma abierto al máximo que te da el objetivo), el músico se movió unos centímetros (sí, he dicho bien, centímetros) y tan solo te ha quedado enfocada la mano. Hay veces que el efecto resulta muy bonito (muestra de ello es la última exposición de Javier Nombela, donde la mayoría de los focos se centran en los instrumentos, no en los músicos, pero eso es otra historia). Otras veces, arruina por completo la toma.
Luego entramos en el tema de la publicación. Siempre resulta frustrante. Siempre.
Hay quien no paga por las fotos. Tu ?nica recompensa entonces es que las reproduzcan bien, que te las firmen y que luzcan… cuando al redactor, al responsable gráfico o al maquetador les da por ser creativos, te han hundido. Te encuentras tu foto alterada (en colores, en encuadres, en tonos…) e incluso manipulada. Maldices la popularización del photoshop y las máscaras y efectos que trae incorporados y te comes la frustración, básicamente, porque no puedes hacer otra cosa.
Hay quien si que paga. Entonces es aún peor. Las tarifas actuales son inferiores a las que cobraba en el Ya hace más de 20 años. Patético. Por supuesto, esos jamás te dan la más mínima información (datos básicos como si eres el único que va o hay varios foteros del mismo medio, si tienen más o menos espacio, si va a ir en vertical o en horizontal… parecen tratarse como secretos de estado), y de ningún modo se comprometen contigo (los otros no mucho más tampoco). No tienes la menor garantía de nada. Simplemente envías las fotos y que Dios reparta suerte.
Puede ocurrir que cuando veas el artículo está tu foto, más grande o más pequeña, o que hayan decidido no poner imágenes, o que est? la foto de otro. En este último caso, rezas porque sea de otro free-lance como tú que esta vez haya tenido más suerte. La opción de que haya sido un fotero de plantilla al que el jazz le importa un pimiento y que ha ido allí porque lo han mandado te resulta insoportable.
Podéis juzgar por vosotros mismos.
Etiquetas: coral hernandez, Diana Krall, Fotos, jazz, Jazz Impressions
Publicado en Jazz impressions, general | Comentarios (0)















